viernes, 16 de mayo de 2014

EL FRACASO DE LO CORRECTO

Fandiño, volteado sin consecuencias.
Por Javier Hernández - @javihernandez76

Todo correcto. Tan correcto, que hasta la plaza estaba llena y eso ya es noticia. Los toreros, correctos. Los toros, correctos. El público, correcto. El Fandi puso las banderillas correctas. Fandiño mató con la muleta en la mano izquierda, como es correcto. Y Joselito Adame dejó patente que es humano, como es lógico y correcto, claro.
Corrida correcta de presentación, porque no fue ni chica, ni grande; ni bonita, ni fea; desigual, sí, pero correcta. Estos Jandilla es lo que tienen, que no son toros de enamorar ni de odiar, ni de rehuir ni de pedir. Son toros correctos, como sueñan las suegras a los yernos, correctos y de buena familia. Los de Jandilla salieron de uno en uno, faltaría más, llegando a los burladeros como es correcto y rematando, como dice el libro que hace un bravo correcto. Galoparon, acometieron, iban y venían los Jandilla. Que Adame se plantaba en los medios obviando el vendaval y gritaba toro jé, pues allá que iba el toro, como es correcto según los manuales de la bravura. Turno de picadores y mientras los jinetes barrenaban con mesura los Jandilla se quedaban en el peto o, caso del primero, derribaban con estrépito. Vamos, que ni una coz, ni un yo me niego, ni alboroto alguno. Todo correcto.

Cuentan que El Fandi algún día lanceó excelso, pero esta vez no pasó de correcto. Dicen, y ustedes lo han visto, que con las banderillas pone las plazas del revés. Pues, al menos esta vez, nada de darle la vuelta al coso, que es incorrecto. Derechazos y derechazos. Gira. Da sitio, hueco. Mueca de que no. Otra de espera a ver si por el izquierdo... ¡Uy¡ Parece que tampoco. Cara de disgusto. Dame la espada de verdad que lo mato. Va el tío y lo mata, correcto, como si fuese fácil hacer todo correcto. Y con el otro, lo mismo, igual de distinto. La correctísima señora de la permanente recién fijada lanza pregunta al vecino: ¿Por qué no pasó nada si el toro iba y el torero hacía pases? Porque en el arte, señora, lo que remueve los sentimientos casi nunca es lo correcto, contestó el hippie trasnochado.

Fandiño tuvo el lote menos correcto. Su primero de sienes estrechas, distinto, cabezota, remolón, pero queriendo coger con las puntas de sus engatillados pitones, con cierto aire distinguido. Pero con las fuerzas por debajo del nivel correcto. Iván lo intentó encajado, derechazos primero, naturales después. Y en el postre, en el ahora va a ser, aquí y ahora me hundo yo y nos dejamos de correcciones, el toro levantó al vasco como a un muñeco, sin que el pitonazo pasase a mayores. Volvió a hundirse Iván, pero ya no había ni enemigo.

El quinto se salió de la norma negra en la capa de los Jandilla. Fueron 565 kilos de toro colorado bragado meano corrido axiblanco y de movilidad despierta. Ir, venir, ir, volver, acometer, volver, humillar, derrotar, ris, ras… El Jandilla lo hacía todo. Cierto que nada de lo que hacía lo hacía bien, pero mal tampoco. Y hacer, lo que se dice hacer, hacía todo lo que hacen los toros bravos según los libros escritos sobre la bravura, pero sin clase ni estilo. Y allí, Fandiño, poniendo, exponiendo, muleteando, girando, tocando, vaciando, ligando. Y por encima de lo correcto, dos o tres naturales finales. Esta vez se tiró a matar con muleta y espada y sólo resultó incorrecto un pinchazo.

Adame tampoco pasó de correcto. Humano. Igual que aparentaba querer todo le llegaba un desarme un arrollón porque el viento, en los medios, le dejaba semidesnudo. Igual que firmaba dos muletazos profundos le llegaba el derrote y se quedaba sin engaño. Con el gigantón sexto, reservón, guardando como si hubiese un mañana, Adame porfió sin tirar la moneda pero sin arrojar las tres cartas, como buscando lo correcto.

Todavía, a esas horas del sexto, Adame no se había dado cuenta que lo correcto, al hoy, es un fracaso.





FICHA
Plaza de Las Ventas. 8ª de San Isidro 2014. Toros de Jandilla y Vegahermosa (4º y 6º), desigualmente presentados, todos con trapío, acometedores pero sin clase. El mejor el 5º resultó emotivo.
El Fandi (cava y oro con remates negros): Silencio y silencio.
Iván Fandiño (rojo y oro): Silencio y ovación con saludos tras aviso.
Joselito Adame (azul pavo y oro): Ovación con saludos y silencio.
Entrada: Casi lleno. Antes de iniciarse el festejo se guardó un minuto de silencio en memoria de Joselito el Gallo en el 94 aniversario de su fallecimiento.