miércoles, 5 de noviembre de 2014

A LA INCAPACIDAD LA LLAMAN QUIEBRA ¡IRSE!

Los señores de la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (Anoet) se sienten incapaces de ganar dinero a manos llenas, como lo hacían antes, y a esa incapacidad natural y hasta lógica la llaman quiebra. El mundo del toro está en quiebra, según los mismos señores que vienen gestionando el toreo en los últimos 60 años.

Usted, aficionado, lector, usted que pasa por taquilla de la plaza y por la del Plus y que no es tonto, usted ve cómo están las plazas y ve y sufre lo mucho que valen las entradas y lo ¿poco? (al respectivo) que cuesta el abono del Plus. Y a eso lo llaman quiebra.


Los señores de Anoet llaman quiebra a un mes seguido de toros con más de 17.000 espectadores diarios en la plaza y más de ¿50.000? que siguen la corrida por medio de la tele.

Los señores de Anoet llaman quiebra a la Feria de Bilbao, que da nueve días de toros con unas entradas a precios desorbitados, con tele en directo y que hace dos años declaró 600.000 euros de beneficio.

Los señores de Anoet, los empresarios que manejan e intervienen de una u otra manera en el 99,9% de los espectáculos mayores de este país declaran en quiebra al toreo y, sin embargo, se hacen pliegos a medida para que ningún otro empresario pueda optar a las plazas que ellos explotan o padecen y al leer padecen es normal que les entre la risa.

Ustedes apoderan a toreros que se caen de carteles y colocan a otros de los suyos y se llevan comisiones que cambian entre ustedes. Y así todo. Ahí está Lima, como ejemplo, que se cae Matilla y ponen a Manolito Chopera.

Los señores de Anoet, que son empresarios, apoderados y ganaderos declaran en quiebra pero ni dejan de apoderar, ni dejan de dar toros ni eliminan las ganaderías. Y así descubren su gran mentira.

Anoet, sin decirlo abiertamente, echa la culpa a los toreros. Más concretamente a las figuras porque saben que al público de toros le encanta exigir a los mejores y apoyar a los que todavía no son los mejores. Y los señores de Anoet también quieren compartir culpas, también sin señalar, colocando el foco de las miradas en las cuadrillas. Que si sobran lidiadores para un churro, que si con un picador ya hay suficiente...

Miren ustedes, caballeros: tienen ustedes una propuesta del Ministerio de Trabajo para presentar formas de solución a los costes de Seguridad Social y han pasado seis meses y no le han dado respuesta. Ustedes hablan del dinero de los pliegos y no dejan una plaza sin empresario. Y no vale contestar eso de que van otros temerarios ajenos a Anoet porque son ustedes mismos los que firman contratos con ese que al llaman temerario y le hacen la feria con sus toreros-cromo.

Ustedes se quejan de la desaparición de la Tauromaquia de los medios públicos… Señores de Anoet, que son ustedes los que dicen que “imaginan, diseñan y estructuran” el espectáculo y saben bien que su inversión publicitaria en medios generalistas es sonrojante. Y cúlpense ustedes de esta situación porque son ustedes, los padres de ustedes y hasta sus abuelos los que han comandado esto del mundo del toro en los últimos 60 años y a los medios generalistas solo los han querido cuando venían con la pasta para dársela a ustedes.
Son ustedes, señores de Anoet, los que dicen “ya no podemos más, la Fiesta se acaba”. Así, como el apocalipsis. Pero ninguno de ustedes se va y ninguno de ustedes deja un cabo suelto para que venga otro que lo haga mejor.

Ustedes dicen que no pueden más y ya vamos a hablar de casos concretos, porque ustedes todo lo hablan a escondidas y huyen de la transparencia como el gato lo hace del agua. Llega don Óscar Chopera llorando por los rincones con su Almería del alma, que si la gente ya no va, que si la deja, que si el año que viene ya no… Y siempre vuelve a dar toros en Almería. Qué bueno es don Óscar que da toros para perder dinero año tras año. De los señores de Sevilla, íntimos de la casa Chopera desde siempre, mejor ni hablar, que siempre pierden, las figuras ya no se contratan con ellos y ellos quieren seguir perdiendo dinero en la Maestranza. Qué buenos son los señores de Sevilla. Y los de Madrid, que también dicen que están quiebra cuando tienen el coso con más de tres cuartos de entrada en el 70 por ciento de las tardes y toreando, como ellos dicen a escondidas, Pelé, Melé y otro con chotos a la hora de la rifa, majo, del Tío Picardías (es decir, suyos). Y así, casi todos.

Si con el comunicado buscan dar pena, no lo han conseguido. Lo que han conseguido es transmitir que mienten, que ya no son capaces de vivir como vivían y que no saben hacer otra cosa que lo que hacían hasta ahora.

Dejen sus plazas vacantes. Dejen que otros las exploten. Sean capaces de sobrevivir en otros sectores, como hacemos otros muchos españoles, y alquilen sus plazas a otros por un módico precio, ya que tanto aman esto y ya que no se ven capaces.

Y todo el mundo sabe una cosa: para que haya corridas de toros sólo hace falta un tío dispuesto a morir y a crear, un toro dispuesto a embestir y un aficionado dispuesto a pagar. Y las tres cosas existen.

Ustedes, como los antitaurinos, son prescindibles. Hoy no imaginamos un San Isidro sin toros, un San Fermín sin toros ni una Feria de Abril sin toros. Y existe una forma que se llama gestión directa, así que dejen ustedes de perder dinero por todos nosotros.

¡Irse!